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El 5 de septiembre de 2026, en la Plaza de las Naciones Unidas de Buenos Aires, se elaboró el alfajor más grande del mundo: 3.112 kilos. Entre las más de cien personas que lo hicieron posible había alumnos del IGI — estudiantes de las carreras de pastelería y cocina que ese día no estaban en un aula, sino en una plaza, con público, prensa y una sola oportunidad de que saliera bien.
💬 En pocas palabras
Más de 100 personas participaron de la elaboración y el montaje del alfajor récord, entre ellas profesores y alumnos del Instituto Gastronómico Internacional, según reportaron La Nación, El Destape y otros medios nacionales. Para los estudiantes fue una práctica de producción real: fecha fija, escala industrial, trabajo en brigada y resultado público. Si querés formarte así, mirá las carreras y cursos del IGI y encontrá tu sede en filiales.
Qué hicieron exactamente
El trabajo no empezó el día del evento. Empezó semanas antes, en la cocina del Instituto, probando prototipos: bloques de masa a escala para entender cómo se comporta una pieza cuando el peso propio empieza a jugar en contra. De esas pruebas salió la fórmula que después se llevó a tres toneladas — un proceso que contamos en detalle en cómo se calcula la receta de un alfajor de 3 toneladas.
El día del récord, el equipo se dividió en estaciones: producción de masa, relleno, cobertura de chocolate, montaje y, al final, corte y reparto de las 60.000 porciones. Cada estación con su responsable y su tiempo. Es, básicamente, una brigada de cocina desplegada al aire libre.
Lo que un aula no puede enseñar
En una clase todo está acotado: la receta rinde lo que tiene que rendir, el horno está a mano, si algo sale mal se vuelve a empezar la clase siguiente. Una producción real es lo contrario. La fecha no se mueve, el material comprado es el que hay, el clima es el que toca y hay gente esperando.
Ese cambio de contexto es formativo por sí mismo. Un alumno que trabajó en una producción de esta escala aprende cosas que no entran en un examen:
- Que el mise en place no es una formalidad: con cien personas trabajando, lo que no está preparado antes frena a todos.
- Que los tiempos mandan. En una cocina profesional, tener razón tarde es lo mismo que equivocarse.
- Que la higiene y la seguridad alimentaria dejan de ser teoría cuando 60.000 porciones van a ser comidas por público real.
- Que hay que pedir ayuda a tiempo y avisar cuando algo no está saliendo, en lugar de tapar el error.
- Que el trabajo propio es una parte de un sistema: si tu estación se atrasa, se atrasa toda la línea.
Cinco competencias que se entrenan en una producción real
1. Planificación
Antes de encender un horno hay que saber cuánto se produce, en qué orden, con qué equipos y en cuánto tiempo. Es la diferencia entre cocinar y producir.
2. Estandarización
Cuando la producción se divide en lotes, todos tienen que salir iguales. Eso obliga a pesar, registrar y respetar la ficha técnica aunque el ojo diga otra cosa.
3. Comunicación en brigada
Repetir la orden recibida, avisar cuando una estación termina, marcar un desvío apenas aparece. Suena obvio y es lo que más cuesta al principio.
4. Resolución bajo presión
Siempre pasa algo: un insumo que llega tarde, una temperatura que no acompaña, una pieza que no encaja. La formación profesional no evita el problema, entrena la respuesta.
5. Estándar de terminación
Un producto que va a ser fotografiado por medios nacionales se termina distinto que uno que queda en el aula. Ese nivel de exigencia se aprende viéndolo y haciéndolo.
El detalle que nadie ve: 60.000 porciones seguras
Hay una parte del trabajo que no sale en las fotos y es, probablemente, la más exigente: garantizar que 60.000 porciones repartidas al aire libre sean seguras para comer. En una producción masiva, la seguridad alimentaria deja de ser un capítulo del programa y pasa a ser la columna vertebral de la operación.
Eso implica controlar la cadena de frío de los insumos desde la compra, sostener temperaturas durante el montaje, cuidar la manipulación con guantes y utensilios exclusivos, evitar contaminación cruzada entre estaciones y planificar el corte y el reparto para que el producto no quede expuesto más tiempo del razonable. Con más de cien personas circulando, cada uno de esos puntos depende de que todos hagan lo mismo, siempre igual.
Para un estudiante, participar de una operación así vale más que varias clases teóricas: la norma se entiende cuando se aplica con público esperando del otro lado del vallado. Es el mismo criterio que se trabaja en las materias de higiene y manipulación de todas nuestras carreras, y que después se convierte en un requisito real de cualquier cocina habilitada.
Por qué esto pesa en un CV
En gastronomía, quien contrata mira dos cosas: qué sabés hacer y dónde lo hiciste. Una formación sin práctica real es difícil de evaluar; una línea que diga "participé en la elaboración del alfajor más grande del mundo, 3.112 kg, 60.000 porciones" es concreta, verificable y se puede contar en una entrevista con lujo de detalle.
No es magia ni garantía de empleo — nada lo es —, pero es exactamente el tipo de experiencia que diferencia un currículum de otro cuando dos candidatos tienen el mismo título. Sobre qué pasa después de estudiar escribimos en salida laboral en pastelería y en carreras y cursos con salida laboral.
Cómo se estudia gastronomía en el IGI
El IGI es una red de escuelas de gastronomía con más de veinte años de historia y filiales en toda la Argentina, además de Paraguay y otros países de la región. La lógica de las carreras es siempre la misma: práctica desde la primera clase, en cocinas equipadas y con grupos reducidos.
Los recorridos más elegidos:
- Chef Internacional — la carrera completa de cocina.
- Pastelero Internacional y Maestro Pastelero — el camino de la pastelería profesional.
- ABC Chef y ABC Pastelero — cursos cortos para empezar sin experiencia previa.
- Catering y Eventos — producción para muchos, fuera de la cocina.
Si estás en el AMBA, en dónde estudiar gastronomía en Buenos Aires comparamos opciones y zonas; y si venís de cero, estudiar gastronomía sin experiencia responde las dudas más comunes.
Cómo empezar
El paso concreto es simple: elegí la filial más cercana, consultá los próximos inicios y pedí el plan de estudios del programa que te interesa. Los grupos son reducidos y los inicios son por cohorte, así que conviene consultar con tiempo.
Podés ver todas las sedes en la página de filiales, escribirnos desde el formulario de contacto o mandarnos un WhatsApp directo. Si querés entender primero qué certificación obtenés, está explicado en certificaciones.
Preguntas frecuentes
¿Los alumnos del IGI participan siempre de producciones como esta?
¿Hace falta experiencia previa para anotarse?
¿El IGI ganó el Récord Guinness?
¿Dónde hay filiales del IGI?
✔ Revisado por el Equipo Académico del Instituto Gastronómico Internacional (IGI). Fotografías propias del IGI tomadas durante el evento.
Estudiá donde se cocinó el alfajor más grande del mundo
Elegí tu filial, conocé las carreras y consultá los próximos inicios. Grupos reducidos y práctica desde la primera clase.



